Hay que ser conscientes que conducir una moto conlleva riesgo y por tanto todos los factores que aumentan su seguridad son muy importantes, hasta el más pequeño detalle, por insignificante que parezca, puede ser causa de accidente, por tanto hay que estar muy atento ante todos los aspectos que tiene que ver con la técnica de conducción, el mantenimiento de la moto, el estado de los neumáticos, los movimientos del resto de los conductores y el estado de las carreteras o calles por las que circulamos. Bajar el riesgo no es difícil, solo hay que cumplir con todas las obligaciones que requiere la responsabilidad de poner la moto en circulación. No es suficiente seguir las normas de circulación y su código, aunque sea a rajatabla, ya que en el día a día de la circulación existen cientos de variables que ponen a prueba vuestra supervivencia. Si seguimos unas pautas o protocolo a diario, la seguridad aumentará y reducirá el riesgo casi a cero.

Las causas más comunes de accidentes de tráfico con motocicletas implicadas son diversas. La mayoría de esos accidentes suceden en las ciudades y los índices de mortalidad triplican a los accidentes sucedidos en carretera. El motivo de esa gran diferencia es el mayor volumen de vehículos y obstáculos por metro cuadrado. En la ciudad, aunque sea en el mismo sentido de la marcha, se concentran decenas de coches, autobuses, camiones y furgonetas a nuestro alrededor. Además, se suceden una tras otra, intersecciones con o sin semáforo, y por si no fuera suficiente, conviven con el resto de vehículos y vías, los peatones. Dentro de este enjambre los motoristas no son concientes de su vulnerabilidad, ya que además de estar rodeados por este masivo volumen de tráfico, cometen errores muy frecuentes sin la consciencia de la arriesgada situación . No respetar la distancia de seguridad, colocarse en la parte central del vehículo que les precede, además de pasar entre carriles, son acciones que son muy arriesgadas y que ante cualquier eventualidad, la probabilidad de impacto y caída se multiplica por 10, ya que será muy difícil reaccionar a tiempo y con pocas vías de escape. La visibilidad desde dentro de los coches es escasa, y más si les sigue un objeto de menores dimensiones que se mueve mucho más rápido que el. Hay que recalcar esto a menudo, ya que el conductor del coche, aunque quiera ser cauto y marque sus maniobras con los intermitentes, puede no vernos. El cansancio, el consumo de bebidas alcohólicas o simplemente estar pensando en otra cosa que no sea la misma conducción, provocan la pérdida de concentración y en consecuencia, la falta de atención a lo que se mueve alrededor. Si además de estar en esta situación, se circula con velocidad inadecuada y el estado de la moto y los neumáticos está fuera de control, las probabilidades de ir al hospital son muy altas.

¿Cómo resolver la situación ante un caso real cotidiano? El típico encontronazo de un coche contra la moto en circulación paralela en el mismo sentido de marcha se puede evitar fácilmente. Vais circulando tras un coche con una intensidad de tráfico intensa. El flujo de velocidad general no es homogéneo y lo habitual es que al descender la velocidad de los coches, la moto los adelante y en ese momento el conductor del coche tienda a cambiar hacia otro carril súbitamente. Ante esta situación, el motorista ha de preveer esta acción simplemente por que es habitual. En el caso de que esto suceda el conductor de la moto en ningún caso tiene que quedarse mirando el coche que le está obstaculizando el paso, sino que inmediatamente ha de buscar los espacios libres para evitarlo. Recordad eso de si miras al problema vas hacia el problema, por tanto si miras el espacio libre de salvación, vas al espacio libre y salvarás el impacto. Es muy importante en este caso ponerse en la mente del conductor del coche. Si así lo hacéis os sorprenderá comprobar que adivinaréis en la mayoría de los casos la maniobra. La velocidad es un factor muy importante en este caso. Hay que adecuar la velocidad al del resto de vehículos. Si vais mucho más rápido que el resto, en un mismo flujo de tráfico, la probabilidad de impacto aumenta. El coche que realiza la maniobra de cambio de carril la hace a menor velocidad que la motocicleta que está adelantando, por tanto, evitar el bulto solo será posible frenado con intensidad al mismo tiempo que se cambia de trayectoria, tarea muy difícil de realizar y controlar. También tenéis que saber que existe un punto de visibilidad muerta que desde el interior de un coche es difícil de controlar. Esta posición se emplaza justo en la parte lateral trasera del mismo. Si nos situamos ene ese espacio, el conductor del coche, al realizar cualquier maniobra de cambio de carril, será incapaz de ver que estamos allí, y va a perpetrar con toda seguridad la maniobra sin percatarse de vuestra existencia. Por tanto hay que evitar siempre circular en esa posición.

Mantenimiento Ahora ya sabéis que hay que llevar una distancia de seguridad adecuada, circular tras los coches ligeramente por los laterales para tener margen de maniobra de esquiva, mantener alta la concentración, y que pasar entre coches es muy arriesgado, si respetamos estas normas y seguimos un protocolo diario antes de salir de casa, aumentaréis notablemente la seguridad. Este chequeo dependerá de la frecuencia de uso que le demos a la moto o scooter y no importa si el vehículo es nuevo o antiguo, que sea nuevo no es garantía de que alguna cosa no esté en su sitio. Si los usamos cada día, el chequeo solo será necesario cada dos semana y si el uso es de más de dos semanas, siempre. Lo que hay que revisar son: que las luces e intermitentes funcionen todas y con intensidad, visibilidad de los retrovisores, comprobar el nivel de líquido de ambos frenos, la tensión de las manetas y palancas, comprobar el nivel de aceite del motor, nivel del agua del radiador, fugas por los retenes de las suspensiones y sobre todo el estado y presiones de los neumáticos. Cualquier deficiencia en alguno de estos elementos, puede ser causa de pérdida de control y en consecuencia de susto o accidente.

Por carretera Los accidentes por carretera o autopistas se producen por otras causas distintas a los que se producen en áreas urbanas. Aunque el volumen de tráfico sea menor también habrá que respetar la distancia de seguridad, pero en la mayoría de los casos los accidentes se producen por adelantamientos inadecuados y sin visibilidad, invasión del carril contrario en curvas, pérdida de adherencia y control por velocidad inadecuada, cálculo erróneo de distancias y mal estado de la vía y los neumáticos. los accidentes por fallos mecánicos quedan relegados aun menor porcentaje; este dato reafirma la idea de que en la mayoría de los siniestros el responsable es el propio motorista.

Salidas en grupo Una situación habitual que suele terminar mal es la irresponsabilidad de alguno de los miembros que va dentro de un grupo de motoristas o el encontronazo de un alocado con otro grupo. Muchos de vosotros habréis salido con grupos a disfrutar de una mañana de curvas, ruta o viaje, y en algunas situaciones se olvida fácilmente que la salida en grupo tiene que ser responsable y organizada. Si los miembros del grupo se conocen hay que dejar a los que tengan más ritmo ir delante para que no se sucedan adelantamientos sin margen. Lo típico” déjame pasar que voy más rápido que tu”, calma!. Lo que haya que discutir se hace cuando se para, nuca marcar a los demás en la carretera, suele acabar mal. Otra situación arriesgada es intentar ir rápido en una carretera que no se conoce, el conocimiento de la carretera es vital. Si el recorrido es habitual ya sabréis los puntos negros o peligrosos de la vía, en ese caso podéis controlar la velocidad de cada tramo, pero si no es así, ante la duda, no improviséis y reducid la velocidad, evitad ir pegados, ya que si uno se sale de la trazada o recto el resto irán detrás irremediablemente. Sed conscientes de que una carretera no es un circuito. Si al “rapidillo” de turno se le suben los anhelos de “pilotillo” de motoGP y quiere exhibirse ante los demás del grupo, mandadlo a que se mida con los pilotos de verdad en un circuito. La carretera pasó a la historia hace años como escenario de carreras.

Equipamiento. Está totalmente probado que en caso de padecer un accidente de moto, si el conductor va correctamente equipado sufre muchas menos lesiones. Por tanto hay que tomar conciencia, sea el desplazamiento que sea, no importa si es corto, hay que equiparse correctamente. Es imprescindibles usar casco integral homologado. Fijaros en el área de visión de la visera, que sea amplia. Este aspecto os proporcionará más y mejor visión lateral. Si es de noche no utilicéis viseras tintadas, reduce la visión notablemente. La chaqueta que uséis tiene que contener protecciones en los brazos y sobre todo en la espalda. Los guantes, además de ser cómodos tienen que cumplir un mínimo de seguridad y protección y sobre todo tiene que ajustarse a la medida de cada mano con precisión, sino es así, puede ser que ante una maniobra de emergencia, el tacto con el puño o las manetas sea deficiente e impreciso. También el calzado tiene que ser el adecuado. Es un error que cometen muchas mujeres que se atreven fatalmente a conducir con zapatos de tacón. Cualquier calzado tipo botín con una dureza considerable con una suela plana y bien ajustado será suficiente. En cuanto los pantalones, más de lo mismo, si llevan protecciones en la cadera y rodillas, será suficiente. La excusa para no llevar esta ropa a diario es comprensible, pero os aconsejo que os habituéis a ello. Podéis llevar una bolsa o mochila con la ropa cotidiana que usaréis en el trabajo o en cualquier otro sitio y cambiarla en cuanto lleguéis a destino. Desde la administración y organismos de ayuda a los conductores se están proponiendo medidas para que este tipo de prendas sean obligatorias en un futuro no muy lejano.

Asistencia tecnológica. Por suerte para los motoristas, a lo largo de estas dos ultimas décadas se han desarrollado elementos de seguridad excelentes como el ABS y el control de tracción, que ante maniobras de emergencia ayudan y son capaces de mantener la moto en pie, y en consecuencia evitar accidentes, pero alerta! estos elementos no sustituyen en ningún caso ninguna de las medidas cautelares de seguridad que he citado anteriormente, si conducimos siguiendo esas pautas estos elementos probablemente no serán necesarios, excepto si el mal está provocado por otro vehículo que ha incumplido estas mismas normas. Realizar una maniobra de emergencia no es fácil, pero llegado el caso hay que ponerla en práctica sin vacilar, ya que una milésima de segundo es vital para evitar el impacto. ¿cómo se realiza una frenada de emergencia? Siempre hay que estar atentos y concentrados durante de la conducción. Si llega el momento que percibimos algo va mal, no hay que dudar y hay que parar o reducir la velocidad de la moto lo más rápido posible. Si tenemos ABS en la moto todo es más sencillo. Solo hay que apuntar la vista hacia el espacio libre de obstáculos y presionar ambos frenos con la máxima potencia e intensidad constantemente sin ningún temor, levantar los codos y para poder maniobrar mejor y apretar la pierna correspondiente sobre el estribo para que los giros en esquiva tengan más efecto. Con toda seguridad seréis capaces de manteneros en pie sobre la moto y evitar o reducir las consecuencia de la colisión. Si no tenemos ABS la cosa cambia. Al igual que con el ABS hay que dirigir la mirada hacia los espacios libres, pero en el momento de aplicar fuerza sobre los frenos, hay que hacerlo con la máxima intensidad en el primer momento, e ir aliviando la presión sobre ellos a medida que la velocidad decrezca, hasta llegar al punto de para la moto totalmente o salir del atolladero, y muy importante, nuca dejar de presionar las manetas durante toda la maniobra, no vale esos de dejar el freno y volverlos accionar para evitar el bloqueo, es lo peor que podéis hacer; lo único que provocáis haciendo esto son cambios de pesos bruscos y alargar más la distancia de frenado. Si tenéis dudas sobre esta maniobra, os recomiendo a asistir a algún curso de conducción segura, en ellos podréis poner en práctica estas maniobras sin ningún peligro.

La influencia de los neumáticos. La influencia de los neumáticos en las distancia de frenada, agilidad de movimientos y agarre es elemental. Llevar el neumático adecuado, con la presión correcta y en buen estado es alta garantía de no sufrir pérdidas de control, y en caso de que sea necesario o de emergencia poder confiar en el poder de los frenos y el movimiento adecuado de la moto sin temor de perder el control. Un neumático en mal estado, aunque lleve una presión adecuada pierde eficacia en agarre, provoca un comportamiento erróneo de la moto, pierde capacidad de giro, perdida de tracción, y en caso de emergencia alarga la distancia de frenada. No importa si se lleva ABS o control de tracción, el riesgo de accidente aumenta considerablemente, ya que el ABS puede activarse prematuramente y el control de tracción activarse innecesariamente. En pruebas realizadas sobre asfalto con una misma moto y la misma puesta a punto, pero con neumáticos de distinto estado, es decir, nuevos o casi al final de su duración, las frenadas de emergencia a media y alta velocidad son capaces de aumentar entre un 30 o 40%, si no es que durante la maniobra se bloquee la rueda y cause una caída. Con el sistema de ABS activado, la distancia de frenada aumenta hasta un 20 o 30%, eso sí sin miedo al bloqueo de la rueda. De todas formas queda demostrado que en un caso real, y aunque se lleve una distancia de seguridad adecuada el porcentaje de impacto aumenta considerablemente. Con un neumático en mal estado, los movimientos de la moto, sobre todo en cambio de dirección y maniobras de giro, se vuelven toscos, irregulares, involuntarios, e imprecisos, ya que el deterioro de la banda de rodadura por el exceso de kilometraje, cambia completamente la forma original del neumático. Además, en la transición desde una posición vertical de la moto hasta un grado alto de inclinación, la parte frontal de la moto pasa de ser progresiva a muy directa y combinada con el desgaste totalmente opuesto del neumático trasero irregular y cuando se consigue llegar al punto más inclinado el agarre pierde la efectividad inicial. Dejar de revisar la presión de los neumáticos durante tiempo, además de disminuir la duración del neumático, convierte la moto en torpe, si la presión es baja, y inestable, si la presión es excesiva. Es importante comprobar constantemente la presión, ya que influyen distintos factores para sus repentinos cambios. El calor, la humedad ambiental o el frió son elementos ambientales que influyen en esos cambios, pero también puede pasar, que el neumático pierda presión por diminutas fugas o válvulas defectuosas. Los accidentes típicos por una presión excesiva son la poca tracción y agarre. Si nos referimos al neumático trasero, ante una apertura de gas enérgica, la consecuencia viene por trallazo trasero, salida por los aires. Si se trata del neumático delantero, ante una giro de alta inclinación, la poca temperatura que el neumático consigue se traduce en el cierre de la dirección y caída delantera. Cuando la presión es baja, además de sobrepasar la temperatura adecuada del neumático y aumentar el tiempo de desgaste, provoca que ante una situación de emergencia tanto en frenada como en aceleración , el conjunto de la moto se vuelva loca, y en consecuencia, todo lo que en circunstancias normales uno puede hacer para salvar la situación no sirva de nada y la caída o impacto sea inevitable.

Asfalto resbaladizo. Si con todo lo que os he contado creéis que todavía no tenéis suficientes motivos para invertir un poco de tiempo en el mantenimiento de vuestra moto y el de los neumáticos, quizás con la lluvia y el asfalto mojado, sí reaccionáis, y os ponéis manos a la obra, por que si no lo hacéis, el desastre está totalmente garantizado. Hago especial hincapié en este aspecto, por que es el más delicado de todos. Cuando la lluvia aparece en la ciudad o en la carretera, además de perder visibilidad, tanto la vuestra como la de los demás, las distancias de seguridad han de aumentarse y poner en alerta todos los sentidos, e incrementar el estado de concentración. Este consejo es adecuado si el estado de la moto y el de los neumáticos está en perfecto estado de revista, por que si de lo contrario, incumplís un solo requisito de seguridad y mantenimiento, lo mejor es quedarse en casa o coger el tren. Las distancias de frenada en mojado, con la moto incluso en perfecto estado, aumenta considerablemente y la pérdida de adherencia en caso de emergencia es segura. El ABS en esta situación es imprescindible ya que evitará el bloqueo, pero no el hecho de que recorramos más metros antes de parar o esquivar un obstáculo. En el caso del agarre lateral, el paso entre perder la moto o no es mucho más crítico que cuando está seco, ya que no hay aviso previo y en consecuencia la capacidad de reacción, muy escasa. Echar un pequeño vistazo a vuestra moto o scooter os puede llevar una inversión de tiempo de no más de 5 minutos. La pérdida de control solo tarda pocos segundos, y la estancia en el hospital, en el mejor de lo casos, os puede llevar días, semanas o meses. La concentración, la anticipación, y serenarse son las mejores herramientas de la conducción. En el próximo post os hablaré de la puesta a punto de la moto en todos sus ámbitos, y qué papel juegan en este complejo tema los neumáticos.

Albert Escoda

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