Muchos de vosotros aprovecháis las vacaciones para usar la moto como válvula de escape, y es una estupenda idea, pero muchas veces os olvidáis de las cosas más elementales sobre dos ruedas, y son, sobre todo, pensar en vuestra seguridad y la de los demás. En verano el calor es uno de los elementos que lo caracteriza y nos acompaña en las vacaciones. Este calor provoca rechazo a llevar la indumentaria adecuada con protecciones. El casco es el único elemento obligatorio descrito por el código de circulación, pero está demostrado que los conductores que han sufrido accidentes e iban bien protegidos con botas, guantes, espaldera, chaqueta y pantalones reforzados sufrían menos lesiones.

En el pasado, principios de los 80, cuando empecé a circular, no existían apenas protecciones y las que imperaban eran apenas efectivas comparadas con las actuales. A causa del calor y la efervescente juventud, recuerdo ir a la playa solo con el casco, la toalla al cuello, playeras y bañador; llegar a la arena con los dedos meñiques ensangrentados por rozar por el asfalto. Qué estupidez. Éramos insensatos. Recuerdo un amigo que también dirigiéndose a la playa embadurnado de aceite para broncearse, solo llevaba un casco sin morrera, playeras, bañador y toalla al cuello. Nada mas salir de su casa en dirección a la costa se le cruzó un camión y se cayó. Por suerte no le sucedió nada grave, pero estuvo un mes sin poder sentarse y sin poder agarrar cosas con las manos a causa de las ampollas; se encendió como una cerilla con el asfalto. No podemos caer en los errores del pasado, ahora ya no tenéis excusa, por que las prendas modernas son menos calurosas, más ergonómicas, y más efectivas. Hay que ir protegidos sea a donde sea que nos dirijamos, evitaremos males mayores.

En estas andaduras de verano es muy habitual dirigirse y llegar a la playa con la moto. Para llegar a las calas idílicas y apartadas que a todos nos gustan, hay que pasar por caminos llenos de baches, piedras y arena. En estas situaciones, sea con la moto que sea, es recomendable bajar la presión de los neumáticos, siempre y cuando el trayecto fuera del asfalto sea los suficientemente largo y complicado. Es posible que la moto se quede atascada en la arena de la playa. Ante esta situación, además de bajar inmediatamente la presión es muy importante acelerar con mucha suavidad. En primer lugar, porque si aceleramos mucho, abriréis hueco sobre la arena y la moto se hundirá irremediablemente, y en segundo lugar, pringaréis toda la moto de arena que probablemente corroerá el metal y se filtrará por los cojinetes y filtros de aire. Por lo tanto, paciencia, mucho tacto y baja presión. Si vais en moto con neumáticos de carcasa blanda, que habitualmente corresponden a motos menos deportivas, con bajar un poco la presión será suficiente, y si la carcasa es más reforzada, normalmente corresponderá a motos muy deportivas. habrá que deshincharlo más.

También es posibles que la moto resbale sobre piedras o incluso sobre el barro. En ese caso hay que actuar de la misma manera, porque además de todo lo anterior, podréis destrozar el neumático en dos minutos. Sobre el barro el neumático se llena de él y por tanto se pierde por completo la tracción. Intentar acelerar suave, y si la moto se atasca definitivamente, el mejor consejo es dejarla hasta que el barro se haya secado. En ese caso, candar la moto, y volver al cabo de horas o días, no os preocupéis nadie podrá llevársela.

Si vais con motos trail y sus neumáticos correspondientes y con tacos, también es recomendable bajar la presión para obtener más grip y tracción. La moto reaccionará mejor y os permitirá llegar a los rincones más inhóspitos e idílicos con más seguridad. Una vez hayamos salido de la playa, el barro, las piedras y los caminos hay que hinchar de nuevo el neumático. Lo mejor es dirigirse a la gasolinera más cercana o servicio de neumáticos más próximo, e hinchar las ruedas correctamente. Si la moto ha quedado sucia y el neumático lleno de barro en sus ranuras, limpiarlos concienzudamente. Si sabéis de antemano que vais a pasar por todo esto, lo mejor es llevarse un kit de inflado y un manómetro portátil, os será muy útil.

Ya sabéis, aunque haga calor, usad prendas adecuadas y protecciones, no os dé vergüenza llevarlas, en el mejor de los casos nadie de los que pensáis que os observa vendrá a veros a casa cuando estéis llenos de ampollas. Revisar la presiones, el estado del neumático, y cuidad su mantenimiento. Disfrutad de las vacaciones.

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