De los 48 tornanti del Passo dello Stelvio a cualquier puerto de montaña: así ayuda la tecnología EasyHandling
El Passo dello Stelvio es, para muchos motoristas, uno de esos lugares que hay que recorrer al menos una vez en la vida. Sus 48 tornanti en la vertiente más famosa, encadenando curva tras curva hasta superar los 2.700 metros de altitud, lo convierten en un escenario tan espectacular como exigente. Es el tipo de carretera que pone a prueba la técnica, la concentración… y también la confianza en la moto.
Porque cuando llegan las curvas más cerradas, esas horquillas de 180º que obligan a girar casi sobre uno mismo, no todo depende únicamente de la experiencia. A baja velocidad, con la moto cargada o simplemente cansados tras muchos kilómetros, el comportamiento de los neumáticos juega un papel clave. Es precisamente en estas situaciones donde tecnologías como el EasyHandling de Continental marcan una diferencia real, haciendo que cada giro resulte más natural, preciso y predecible.
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El Passo dello Stelvio: por qué las curvas cerradas son tan exigentes
En estas condiciones, es normal que la moto se sienta diferente. Más pesada, menos ágil o simplemente más exigente de manejar. No es un fallo de la moto ni del piloto: es pura física. Cuanto más despacio circulamos, menor es la estabilidad natural que mantiene el conjunto en equilibrio, y mayor es la importancia de cada pequeño gesto en el manillar.
El verdadero desafío: cuando la moto pierde su “estabilidad natural”
A velocidades medias y altas, las ruedas generan fuerzas giroscópicas que ayudan a estabilizar la moto. Es lo que hace que, en carretera abierta, todo fluya con naturalidad y precisión. Sin embargo, en una curva muy cerrada, tomada a baja velocidad, esas fuerzas disminuyen considerablemente.
El resultado es una dirección más sensible y una sensación que exige mayor atención por parte del piloto. Esto se acentúa especialmente en motos trail, sport-touring o touring, que además suelen viajar con equipaje o pasajero. En este contexto, lograr un comportamiento neutro y predecible marca la diferencia entre simplemente pasar la curva o llegar a disfrutarla de verdad.
EasyHandling: la tecnología que marca la diferencia en curvas cerradas
Esto es posible gracias a una alineación específica entre el contorno del neumático delantero y trasero, que permite un comportamiento especialmente neutro. De esta forma, la moto mantiene una trayectoria precisa y transmite al piloto una sensación clara de control, facilitando cada giro sin esfuerzo innecesario.
El resultado es una conducción más natural, en la que la moto responde con precisión a cada indicación, ayudando al piloto a mantener la confianza en todo momento.
Qué se siente realmente al pilotar con EasyHandling
Esto se nota especialmente en puertos de montaña, carreteras reviradas o viajes largos en los que se alternan todo tipo de escenarios. Desde una horquilla cerrada en plena subida hasta una sucesión de curvas enlazadas, la estabilidad y la precisión se mantienen constantes. Y todo ello sin renunciar al comportamiento a velocidades más altas, donde la estabilidad sigue siendo igual de sólida.
Tecnologías como EasyHandling forman parte del desarrollo de neumáticos como el ContiRoadAttack 4, incluidas sus versiones Trail y carcasa GT, así como del ContiTrailAttack 3. En todos ellos, el objetivo es el mismo: ofrecer un equilibrio que permita disfrutar tanto de las curvas más cerradas como de los grandes viajes.
Porque en un puerto de montaña, todo cuenta
Al final, se trata de disfrutar del camino. De encadenar curva tras curva con confianza, precisión y control. Porque cuando todo funciona como debe, cada puerto de montaña se convierte en una experiencia difícil de olvidar.
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